miércoles, 23 de abril de 2014

Tertulia 'Primeros pobladores de la provincia de Cádiz'



La sede del Palacio de Araníbar de El Puerto de Santa María acoge este próximo viernes 25, a partir de las 20.30 horas, la tercera de las actividades programadas por el Aula de Historia Menesteo. En concreto, Raúl Capdevila,  concejal de Turismo y Promoción de la Ciudad, ha informado que se trata de una nueva tertulia que, bajo el título de “Primeros pobladores de la provincia de Cádiz” dirigirá Francisco J. Giles Guzmán. Francisco J. Giles Guzmán es arqueólogo, licenciado en Historia por la Universidad de Cádiz.

Desde hace más de 20 años participa en distintos proyectos de investigación sobre las primeras ocupaciones humanas de la provincia de Cádiz y Gibraltar en el Proyecto Guadalete y Gibraltar´s Cave Project, en los que ha trabajado en prospecciones y excavaciones en yacimientos como Cueva del Higueral (Arcos), Gorham´s y Vanguard´s Caves (Gibraltar). Giles ha trabajado como arqueólogo en excavaciones de la ciudades como El Puerto de Santa María, Cádiz, Jerez, Arcos, Olvera o Puerto Real… e, igualmente, ha participado en campañas en yacimientos pleistocénicos de la Península Ibérica como Orce (Granada), Gran Dolina (Atapuerca) y Abric Romaní (Barcelona).

Fruto de estas investigaciones, ha publicado diferentes artículos en revistas de ámbito nacional e internacional como Nature, Revista di Studi Fenici o Quaternary International. Actualmente, trabaja en la empresa ERA Laboratorio de Arqueología Experimental, desempeñando fundamentalmente una función formativa y de divulgación de la ciencia arqueológica.

Iguealmente, recuerda que fruto de la colaboración entre el Ayuntamiento y el Aula de Historia Menesteo, las actividades de este colectivo se celebran en el Palacio de Araníbar, un lugar municipal no solo de gran historia, sino que realza las interesantes actividades organizadas por esta entidad portuense. andaluciainformacion.es/

Las primeras poblaciones del extremo sur de la Península Ibérica.

   En esta tertulia nos propondremos realizar una visión científico-divulgativa de las investigaciones que se han venido desarrollando en los últimos veinte años sobre las primeras poblaciones de la provincia de Cádiz y Gibraltar. De entre ellos, destacaremos de forma especial aquellos en los que he tenido la posibilidad de participar, lo que me ha permitido conocerlos más a fondo

   De éstos podemos destacar algunos de los estudios llevados a cabo en la cuenca del Guadalete, Gibraltar y en la Sierra de Cádiz, en los que las investigaciones más recientes enriquecen el panorama historiográfico de la comarca. Lo que nos permite realizar la reconstrucción de las formas de vida de las primeras poblaciones del Paleolítico, caracterizadas por una economía cazadora-recolectora.

   También tendremos ocasión de representar el paisaje que estos grupos humanos conocieron a través de la presentación de estudios tanto arqueológicos como de paleo-fauna y paleo-botánica. Francisco J. Giles Guzmán. auladehistoriamenesteo.org

La dieta variada salvó al puma de la extinción masiva del Pleistoceno


Puma / wikimedia commons

Los pumas pueden haber sobrevivido a la extinción masiva que tuvo lugar hace unos 12.000 años porque no tenían reparos sobre lo que comían, a diferencia de sus primos más melindrosos, el gato de dientes de sable y el león americano, que perecieron junto con el mamut lanudo y muchos otros mamíferos gigantes que habitaban la Tierra durante el Pleistoceno tardío.

   Ésa es la conclusión de un nuevo análisis microscópico de las marcas de desgaste en los dientes de pumas, gatos de dientes de sable y lobos americanos que se describe en la edición de este miércoles de la revista 'Biology Letters'.

   "Antes de la extinción del Pleistoceno tardío, seis especies de felinos grandes vagaban por las llanuras y los bosques de América del Norte. Sólo dos, el puma y el jaguar, sobrevivieron. El objetivo de nuestro estudio fue examinar la posibilidad de que los factores dietéticos puedan explicar la supervivencia del puma", resume la profesora asistente de Ciencias de la Tierra y Ambientales en la Universidad de Vanderbilt, Larisa R.G. DeSantis, y coautora del estudio con Ryan Haupt, de la Universidad de Wyoming, ambas en Estados Unidos.

   Estos expertos emplearon una nueva técnica llamada análisis dental de microtextura (DMTA), que usa un microscopio confocal para producir una imagen tridimensional de la superficie de un diente, y, entonces, analizaron los patrones microscópicos de desgaste. El estudio de los dientes de los carnívoros modernos, como hienas, guepardos y leones ha establecido que los alimentos que un animal come durante las últimas semanas de su vida dejan marcas delatoras, de forma que ingerir carne roja, por ejemplo, produce pequeñas rayas paralelas mientras que masticar huesos provoca fosas más grandes y profundas.

   Los investigadores analizaron los dientes de 50 fósiles y pumas modernos y los compararon con los dientes de gatos de dientes de sable y lobos americanos excavados en La Brea Tar Pits en Los Ángeles, Estados Unidos, y los dientes de carnívoros africanos modernos, como guepardos, leones y hienas.

   Anteriormente, DeSantis y otros investigadores encontraron que los patrones de desgaste dental de los leones americanos extintos se asemejaban mucho a las de los guepardos modernos, que son comedores quisquillosos que muy mayoritariamente consumen carne tierna y raramente muerden los huesos, mientras los gatos de dientes de sable eran similares a los leones africanos y masticaban tanto carne como hueso.

   Entre los pumas de La Brea, los científicos hallaron significativamente mayor variación entre los individuos que en otros grandes felinos, incluyendo los gatos de dientes de sable. Algunos de los pumas muestran patrones de desgaste similares a los de comedores puntillosos pero en otros se hallaron patrones de desgaste más parecidos a los de las hienas modernas, que consumen casi todo el cuerpo de su presa, incluidos los huesos.

   "Esto sugiere que los pumas del Pleistoceno tenían un comportamiento alimenticio generalizado --subraya DeSantis--. Probablemente mataban y, a menudo, consumían a sus presas completamente, más que los grandes felinos que se extinguieron". A su juicio, esto es consistente con el comportamiento de la dieta y los patrones de desgaste dental de los pumas modernos, que son depredadores oportunistas y carroñeros de restos abandonados e ingieren por completo los cadáveres de presas pequeñas y medianas, un "comportamiento alimentario variable que puede haber sido en realidad una clave para su supervivencia". europapress.es

Hallan restos humanos del Calcolítico en la cueva de la Zarzamora (Segovia)

El descubrimiento reviste especial importancia por la poca información de la que se dispone de esta época en la región central de la península Ibérica

Restos óseos de Homo sapiens recuperados de la Cueva de la Zarzamora (Segovia). FOTO: Nohemi Sala/UCM-ISCIII.

Cristina G. Pedraz/DICYT Científicos del Centro Mixto UCM-ISCIII de Investigación sobre Evolución y Comportamiento Humanos, la Universidad de Burgos y el Museo de Historia Natural de París han hallado once restos humanos de un individuo de unos diez años de edad en la cueva de la Zarzamora (Segovia), restos datados en el periodo del Calcolítico (Edad del Cobre), del que se disponen muy pocos vestigios en la región central de la península Ibérica.

Como explica a DiCYT la investigadora del Centro Mixto UCM-ISCIII Nohemi Sala, se trata de un hallazgo “inesperado”. “El yacimiento de la cueva de la Zarzamora contiene restos de fauna de hace aproximadamente 45.000 años, de la época geológica denominada Pleistoceno Superior. Los huesos de fauna fueron acumulados por hienas manchadas, muy parecidas a las que se encuentran actualmente en África, por lo que el hallazgo de restos humanos mucho más modernos mezclados entre estos huesos de fauna ha sido una sorpresa”, subraya.

En concreto, los 11 restos humanos descubiertos tienen unos 4.749 años de antigüedad, fecha correspondiente a una fase temprana del periodo del Calcolítico. Diez de estos restos (dos dientes y ocho restos del esqueleto postcraneal) se han hallado en las excavaciones recientes (2008, 2010 y 2011) y uno, un navicular (un hueso del pie), se encontró mezclado con fósiles de fauna al revisar el material de las excavaciones acometidas en los años 80 en la cueva.

Según detalla Nohemi Sala, los objetivos de este trabajo han sido, fundamentalmente, realizar un estudio antropológico y un análisis tafonómico de los restos humanos. “Los once restos asignados a la especie Homo sapiens probablemente pertenecieron a un único individuo inmaduro de alrededor de 10 años de edad. El nivel en el que aparecieron contiene además fósiles de fauna del Pleistoceno Superior, es decir, fauna mucho más antigua que los restos humanos. Las características tafonómicas de los restos humanos difieren respecto a los restos faunísticos pleistocenos, lo que nos llevó a pensar que podría tratarse de restos más modernos, por lo que decidimos datar directamente uno de los restos con carbono 14”.

De este modo, la datación directa arroja una edad para estos restos es de 4.749 años, “fecha que hace a los restos humanos de la cueva de la Zarzamora contemporáneos a distintos yacimientos atribuidos al Calcolítico segoviano”.

La cueva de la Zarzamora fue excavada a finales de los años 80 por un equipo de paleontólogos de la Universidad Complutense de Madrid. De aquellas campañas se publicaron algunos artículos sobre la interpretación del yacimiento, lo que ha llevado a estos investigadores a interesarse por la zona. Desde el año 2008, el equipo científico dirigido por Nohemi Sala y Milagros Algaba realiza campañas de excavación anuales en esta cueva y en otras cuevas de la misma zona (cueva del Búho y cueva del Portalón). dicyt.com

Referencia bibliográfica:
Sala, N., Albaga, M., Gómez-Olivencia, A., Pablos, A, Bonmantí, A., … y Arsuaga, J.L. (2013). “Nuevos restos humanos procedentes de la Cueva de la Zarzamora (Segovia, España)”. Munibe. Antropologia-arkeologia, (64), 105-116.

Entrada relacionada (2012)

Un investigador de la US introduce métodos evolutivos en la arqueología

El profesor de Prehistoria de la Universidad de Sevilla (US) Daniel García Rivero acaba de publicar en la prestigiosa revista 'PLoS ONE', en colaboración con el profesor de la Universidad de Missouri (EEUU) Michael J. O'Brien, un artículo en el que demuestra que la introducción de métodos evolutivos en Arqueología permite desvelar enigmas históricos hasta ahora indescifrables.


EUROPA PRESS. Estos métodos científicos apenas se habían aplicado en las áreas de conocimiento de las Humanidades y las Ciencias Sociales, empleándose con bastante frecuencia en otras ramas científicas, ha precisado la Hispalense en un comunicado.

El artículo publicado por el profesor García Rivero, titulado 'Phylogenetic analysis shows that Neolithic slate plaques are not genealogical recording systems', aplica modelos evolucionistas para secuenciar, analizar y explicar el cambio de la cultura material arqueológica y, por extensión, el cambio histórico humano.

Concretamente, este estudio emplea métodos filogenéticos que analizan como se produce el flujo de la transmisión de información cultural entre las poblaciones humanas y generan propuestas innovadoras sobre la evolución de los sistemas culturales humanos --construcciones arquitectónicas, recipientes cerámicos, elementos metálicos, utensilios de piedras o sistemas ideológicos, entre otros--.

Para la elaboración de este artículo se ha estudiado un conjunto de figurillas pétreas conocidas como 'placas de pizarra', que se documentan junto a los difuntos enterrados en monumentos megalíticos (dólmenes) del Neolítico-Edad del Cobre del Suroeste de la Península Ibérica entre el 3500 y el 2750 a.C.

Los resultados del estudio demuestran que esta cultura material no tenía una función genealógica heráldica, como se pensaba hasta ahora, sino que se trata de unas representaciones con un trasfondo ideológico de índole religiosa.

La importancia del trabajo publicado por el profesor García Rivero radica en que abre nuevos horizontes metodológicos en el estudio de la evolución cultural humana, además de descifrar un enigma histórico sobre el simbolismo prehistórico.

El potencial científico que estas herramientas metodológicas empiezan a demostrar ha permitido la publicación del libro 'Arqueología y evolución. A la búsqueda de filogenias culturales', en el que Daniel García Rivero explica cómo ha de pensarse el marco filosófico darwinista y cómo se puede trabajar con él metodológicamente en las áreas humanísticas, con especial énfasis en la Arqueología. noticias.lainformacion.com

Entrada relacionada

Micropasts - help research over 30,000 Bronze Age tools and weapons



A new joint project by the British Museum and the UCL Institute of Archaeology is seeking online contributions from 'members of the public' [sic - ugh] to enhance a major British Bronze Age archive and artefact collection.[...] crowdsourced.micropasts.org/ via  Megalithic Portal

martes, 22 de abril de 2014

The 150th anniversary of the naming of Homo neanderthalensis by William King

International symposium: NUI Galway, May 23-25 2014 


 As the sesquicentennial anniversary of King’s remarkable achievement approaches in 2014, NUI Galway will mark the occasion with a special international symposium dedicated to the distant prehistoric people he gave a name to and their origin in human evolution. [...] neanderthal150.org/

La domesticación de animales y plantas no fue como nos la han contado

El proceso de uso y control de otros seres vivos por parte de los humanos fue más largo y generalizado en casi todo el planeta de lo que se pensaba hasta el momento. La mezcla accidental o intencionada con las especies salvajes ha sido una constante en la historia

Durante 200.000 años, a los seres humanos les bastó con cazar y recolectar para prosperar. Pero en unos milenios, domesticaron una gran variedad de animales y plantas, en un proceso que dio forma a las sociedades modernas. Aquel fue un gran salto pero ni fue tan intencionado ni tan lineal y menos aún rápido y focalizado en unas cuantas áreas geográficas como cuentan los libros de historia. A tenor de las últimas investigaciones, el progreso estuvo salpicado de pasos atrás, improvisación, azar y fracasos.

Fue Charles Darwin el primero en sistematizar la visión de la ciencia sobre la domesticación de especies salvajes para el sustento de los humanos. Desde él, los científicos han creído a pies juntillas que la selección artificial en busca de unas características deseadas fue un proceso consciente. Era la segunda mitad del siglo XIX, el positivismo y la idea de un eterno progreso ofrecían una imagen de los seres humanos como protagonistas, también de la historia natural, muy sugerente.

Sin embargo, los avances en arqueología y genética de las últimas décadas, y el empeño de muchos científicos de combinar ambas disciplinas están desmontando buena parte de los mitos que rodean a aquella gesta humana. Frente a la visión canónica de que la domesticación fue un rápido proceso concentrado al principio en muy pocas zonas del planeta, recientes investigaciones muestran un panorama muy diferente. Se trató más bien de un complejo y largo proceso de relaciones entre animales, plantas y humanos.

“Con un conjunto de nuevas técnicas en juego, hablando y colaborando, los arqueólogos y los genetistas están cambiando radicalmente cómo vemos la domesticación”, dice Dolores Piperno, científica emérita del Instituto Smithsonian para la Investigación Tropical y coautora de un artículo que introduce un especial de PNAS con una decena de recientes investigaciones sobre la domesticación de plantas y animales. [...] esmateria.com

Link 2: The story of animal domestication retold: Scientists now think wild animals interbred with domesticated ones until quite recently -- ScienceDaily

India's ancient mammals survived multiple pressures

Most of the mammals that lived in India 200,000 years ago still roam the subcontinent today, in spite of two ice ages, a volcanic super-eruption and the arrival of people, a study reveals.

In contrast, nearly two-thirds of mammals in northern Eurasia, Australia, Madagascar and the Americas died out by 10,000 years ago.

The findings suggest that many of India's charismatic animals, such as bears, leopards and wolves, may have been more able to adapt to ecological pressures than mammals elsewhere.

They also highlight the importance of connected habitats and could help protect some of today's most endangered Indian creatures.

Researchers think India's mammals survived crises by moving between connected safe havens, known as refugia. More stable weather in the area over the last 200,000 years compared to other parts of the world could also have played a part in the mammals' persistence.

Until now, many researchers thought widespread extinctions affecting far-apart places like North America, Europe and Australia must have been worldwide phenomena, caused by single problems like climate change or overhunting.

But this latest study adds to the growing body of evidence suggesting that extinctions may instead be the result of multiple pressures.

'Most of the research on mega-faunal extinctions over the last 30 or 40 years has focused on North America, Australia and Madagascar, so that has shaped our thinking on the topic. These places saw much more extremes of climate change than the Indian subcontinent did. These and human factors may have led to big changes in faunal populations,' says Professor Michael Petraglia of the University of Oxford, who led the study. [...] planetearth.nerc.ac.uk

Un homenaje a Marcelino Sanz de Sautola - Cuarto Milenio



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Un cráneo revelaría el homicidio más antiguo de América


2/6. El ataque fue muy fuerte, tal vez con un bastón o una vara de madera dura que rompió la región parietal-temporal izquierda y afectó el cerebro del sujeto.

Un cráneo, que data de 8 mil años y presenta una lesión en la zona parietal izquierda ocasionada por un ataque con bastón, es el principal rastro forense de lo que podría ser el homicidio más antiguo de América.

En 1943, el arqueólogo Eliécer Silva Celis –fundador del Museo Arqueológico de Sogamoso (Boyacá)– recogió muestras que, al parecer, pertenecían a la etapa más temprana del período Precerámico, el cual llegó hasta mediados del tercer milenio antes de Cristo (a.C.).

Esta fue la conclusión de la hipótesis del profesor Silva y se derivó por el desgaste dental redondeado, los cráneos alargados y el proceso de mineralización de los huesos. Asimismo, indicó que la osamenta pertenecía a pobladores más antiguos que los chibchas.

Sin embargo, setenta años después, el arqueólogo José Vicente Rodríguez, director del Laboratorio de Antropología Física de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá, comprobó que se trataba de hombres del Paleoamericano de hace unos 8 mil años, que llegaron desde Siberia, en el extremo noreste de Asia.

Si bien, la antigüedad de los huesos sorprendió a los científicos, fueron las lesiones observadas en el cráneo lo que más les llamó la atención, pues eran compatibles con trauma severo perimortem, es decir, muerte en el momento del golpe. [...] agenciadenoticias.unal.edu.co