sábado, 5 de agosto de 2017

«Las cuevas como Altamira no deben tener visitantes. Ni pocos ni muchos»


José María Ballester, en el Palacio de la Magdalena en Santander - JUAN MANUEL SERRANO ARCE

José María Ballester, coordinador del Plan de Conservación Preventiva de Altamira, habla de los proyectos para hacer sostenible la cueva sin renunciar al turismo 

La cueva de Altamira, una de las más valiosas muestras de nuestro patrimonio cultural y se encuentra en «cuidados intensivos» debido al tratamiento indebido que se le ha dado en el pasado, así lo expresó José María Ballester, el coordinador del Plan de Conservación Preventiva de Altamira durante su participación en los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

Varios fenómenos observados en los últimos años dieron la señal de alarma: en la caverna hay filtraciones de humedad entre los meses de febrero y junio y además, la temperatura subió medio grado. Esto podría perjudica a las pinturas y es el foco de la preocupación de los responsables de la conservación del espacio.

¿Por qué se produce el goteo?

Todavía no está claro si la humedad en Altamira es consecuencia de filtraciones del exterior y llega a través de microcuencas en la piedra o se debe a un fenómeno de condensación en su interior... (Entrevista) abc.es/