domingo, 8 de junio de 2014

En busca del pintor paleolítico

  • El análisis geométrico de las figuras rupestres permite determinar la autoría 
  • El estudio ha sido realizado por profesores de la Universidad de Deusto
 Los caballos dibujados en las paredes de la gruta de Niaux, en los Pirineos franceses, cerca de Andorra, no guardan, a simple vista, gran relación, con los de la cueva de Ekain, en Gipuzkoa. Los dos yacimientos, separados por una distancia de más de 400 kilómetros, son ejemplos gloriosos del arte paleolítico del triángulo Cantábrico-Pirineos-Perigord, realizado en el arco temporal que abarca del 35000 al 10000 antes de Cristo. Un estudio sobre las pinturas y grabados paleolícos realizado por los profesores de la Universidad de Deusto, Juan María Apellániz, emérito de Prehistoria y Arqueología, e Imanol Amayra, de la Facultad de Psicología, ha determinado, sin embargo, una íntima relación entre ellos. Con una probabilidad alta, la suma de los análisis microscópicos y las fórmulas geométricas han determinados que cuatro figuras de Ekain y una de Niaux fueron realizadas por la misma mano. Otro autor de un caballo de Ekain dibujó uno de los tarpanes (una subespecie equina) de Niaux. 
 
Uno de los caballos de Ekain analizados en el estudio.
 
Las coincidencias de autores entre Ekain y Niaux son llamativas por la distancia entre las cuevas, pero no son las únicas que el estudio de los profesores Apellániz y Amayra han encontrado. Entre 70 dibujos y grabados de figuras de caballos (elegidas por ser las más frecuentes en el arte rupestre), seleccionadas al azar entre cerca de 300 catalogadas en la zona, han identificado 10 autores que dibujan figuras y otras tantos que las graban, y cuatro que trabajaban en los dos soportes. [...] ccaa.elpais.com