lunes, 23 de junio de 2014

Exposición "El artista de Candamo"

Desde el 21 de junio hasta septiembre de 2014, en el Museo Arqueológico de Asturias, Oviedo.


Dos visitantes, junto a una de las obras expuestas.

En 1914, el geólogo Eduardo Hernández Pacheco descubría para la ciencia la Caverna de la Peña de Candamo. La Consejería de Educación, Cultura y Deporte del Principado de Asturias conmemora el centenario con varias exposiciones y actos científicos. La exposición El artista de Candamo quiere mostrar una visión del arte grabado y pintado en la cueva a través de los calcos y representaciones realizada por pintores contemporáneos.

 El arte primitivo ha sido durante los xiglos XIX y XX, una fuente de inspiración y de aprecio para muchos artistas. Por su capacidad de síntesis y de calidad estética, el arte rupestre de la Cueva de Candamo concitó ese interés. En esta exposición se presenta la producción realizada a partir de ese conocimiento científico y estético del arte de Candamo a través de la mirada de tres artistas que vivieron estilos y momentos diferentes en el siglo XX.

 Francisco Benítez Mellado (1883-1962) es un pintor de sólida formación académica iniciado en el costumbrismo e influido, más adelante, por Joaquín Sorolla. Trabajó como dibujante especializado en la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas de Madrid y colaboró con la Junta de Ampliación de Estudios llevando a cabo las reproducciones de las pinturas rupestres en las más importantes cuevas españolas. A partir de los dibujos-calco de Juan Cabré plantea una visión de las pinturas de Candamo, con un propósito de manifestación estética, lo que representa una aportación del artista a partir del material esquemático de Cabré.

Años después, Magín Berenguer Alonso (1918-2000), en cuya formación tuvieron lugar las tendencias más importantes en materia de arte, realiza una impresionante obra sobre Candamo. Tanto en lo cualitativo como en lo cuantitativo. Con un admirable dominio técnico y rigor en la representación realiza levantamientos de figuras y paneles que, al menos, son susceptibles de una doble valoración, como documento analítico y fidedigno de las pinturas y grabados originales y como estudio del color y la composición, materias en las que fue un virtuoso especialista.

Finalmente, Joaquín Vaquero Turcios (1933-2010) pintor de forzosa visión arquitectónica, plantea en su única obra expuesta una brillante propuesta a partir del grafismo de las figuras de Candamo suscitando una reflexión sobre la vigencia de la expresiones artísticas más depuradas y su valor como material cultural dentro del mundo actual. museoarqueologicodeasturias.com/

Link 2: La inspiración de Candamo viaja en el tiempo
Entre los artistas de Candamo y los contemporáneos que se inspiraron en ellos hay una distancia de decenas de miles de años, pero el arte lo puede todo. Viajar en el tiempo, también.

Nuevas tecnologías frente a pinturas de hace 15.000 años.

No hay nada más sugerente que los trazos de los maestros del Paleolítico. Los de Candamo, por ejemplo. Lo sabía bien y lo repetía con frecuencia el recordado Magín Berenguer, que aunaba su capacidad artística con su entusiasmado conocimiento de la realidad de los genios de las cuevas.

Una de ellas, la de Candamo, está este año de celebraciones. Hace un siglo que se descubrió, científicamente hablando. Dicen los expertos que Candamo está ahí de milagro porque pocas cuevas con pintura rupestre en el mundo fueron en su día más maltratadas que ésta de La Peña.

Blindada desde hace años su pervivencia, el 2014 gira en torno a la cueva y sus pinturas con diversas iniciativas que ayer llevaron a artistas e investigadores hasta el Museo Arqueológico, en Oviedo.

El viceconsejero de Cultura y Deporte, Alejandro Calvo, y el director general de Patrimonio, Adolfo Rodríguez Asensio, presentaron allí la exposición, comisariada por éste último, "El artista de Candamo", que reúne obras centradas en la interpretación o reproducción de las principales representaciones paleolíticas de la caverna de Candamo.

Están presentes obras de Francisco Benítez Mellado, Juan Cabré Aguiló, el ya referido Magín Berenguer, y Joaquín Vaquero Turcios, junto con una fotografía a gran tamaño del Muro de los Grabados realizada por Pedro Saura y un facsímil del camarín de la cueva obra de Joaquín Prieto Merediz. Entre las obras expuestas destaca, por su monumentalidad, una reproducción a escala natural del Muro de los Grabados de Candamo realizada por Magín Berenguer en los años cincuenta del siglo XX, con unas dimensiones de ocho metros de longitud y dos de alto. Ideal para conocer detalles de una cueva que no deja de sorprender y en la que incluso el pasado año se descubrieron nuevos trazos.

Aplicación de Realidad Aumentada para ampliar los contenidos ofrecidos en la exposición: "El artista de Candamo"

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