domingo, 1 de junio de 2014

Más de 49.000 personas visitaron las cuevas prehistóricas de Puente Viesgo en 2013


Manos en la cueva del Castillo. Foto: SOCIEDAD PREHISTÓRICA

EUROPA PRESS. Las cuevas prehistóricas de Puente Viesgo recibieron en 2013 más de 49.000 visitas, casi el 66 por ciento de ellas a la cavidad de El Castillo, que fueron vistas por 32.326 personas.

Además de El Castillo, en Puente Viesgo está también la Cueva de Las Monedas, que atrajo a 16.738 el pasado año, según la información facilitada por la Consejería de Educación, Cultura y Deporte en respuesta escrita a la diputada socialista Cristina Pereda.

Las otras dos más destacadas —hay otras menores— de las cuevas de Puente Viesgo las cavidades de La Pasiega y Las Chimeneas, si bien estas dos únicamente estuvieron abiertas a visitas especiales de octubre a diciembre, a las que han acudido 28 personas.

De las 49.000 personas que visitaron estas cuatro cavidades, todas ellas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, casi 28.000 lo hicieron en los meses de junio a septiembre, según la Consejería.

Las cuevas

Estas cuatro cavidades se encuentran en el Monte Castillo, una elevación caliza de forma cónica que cuenta en su interior con un laberinto de cuevas frecuentadas por el hombre durante al menos los últimos 150.000 años, según la información consultada en la web de la Consejería Consejería.

Monte Castillo. Foto: alberguedelpas.com

La más destacada del conjunto es la de El Castillo, descubierta por Hermilio Alcalde del Río en 1903 y objeto de numerosos trabajos arqueológicos.

El desarrollo de la cueva es de unos 400 metros y se articula en diferentes espacios a modo de salas, corredores, galerías y rotondas.

De hecho, en general, en esta cueva destacan espacios amplios, accesibles y de fácil tránsito, sin que sean muy frecuentes las evidencias gráficas que se localizan en espacios angostos y de acceso complejo.

El interior de la cavidad contiene, según la Consejería, "uno de los conjuntos más singulares e importantes de la Prehistoria europea", con más de 275 figuras, todas ellas correspondientes a los albores de la presencia del Homo sapiens en Europa.

En las paredes de los casi 275 metros que el visitante recorre, se encuentran repartidas la mayor parte de las representaciones, ejemplificándose las técnicas, los temas y los recursos gráficos que los artistas del Paleolítico superior utilizaron para expresar parte de su mentalidad.

Esta cueva posee arte paleolítico de, al menos, 40.800 años de antigüedad.

Hay caballos, bisontes, ciervas, uros, ciervos, cabras, un mamut, etc., forman el elenco figurativo animal, un bestiario variado que representa una parte de los animales que cohabitaron con el hombre.

Las referencias a la figura humana son numerosas pero abreviadas, expresadas mediante la mano, un motivo especial en esta cueva debido a su elevado número; más de 50.

Cuevas de Monte Castillo. Foto: .lasalle.es

 Además, los signos, formas geométricas o abstracciones, son abundantes.

A unos 675 metros de El Castillo, y siguiendo por el camino que bordea el monte, se abre la cueva de Las Monedas, la de mayor recorrido de las cavidades conocidas en el Monte de El Castillo.

En el momento de su descubrimiento, en 1952, se la denominó la 'Cueva de los Osos' pero, al poco tiempo, se observaron en diferentes salas improntas de una bota con tres clavos en el talón y siguiendo las huellas, se localizó en una profunda sima de 23 metros, un lote de 20 monedas de la época de los Reyes Católicos, una de ellas resellada en 1503 o 1563.

Estas monedas, perdidas o escondidas en la cueva por un anónimo visitante del siglo XVI, son las que dan nombre hoy a la cueva.

De los 800 metros que tiene la cueva, se visitan unos 160 metros, en el que se pueden ver estalactitas, estalagmitas, discos, columnas, terrazas colgadas y coladas de colores.

A diferencia de la cueva de El Castillo, las manifestaciones parietales figurativas se concentran en una pequeña sala lateral a pocos metros de la zona de entrada.

El conjunto, muy homogéneo en su realización técnica (dibujo negro trazado a lapicero) y estilo (que apunta a una única fase de ejecución), se compone de al menos 17 figuras de animales y diversas formas de signos o conjuntos de líneas de difícil interpretación.

Principalmente caballos, y en menor medida renos, cabras, bisontes, un oso y algún otro animal indeterminado, componen un bestiario variado correspondiente a una fase climática fría.

Las dataciones certifican la realización de las figuras durante una fase glaciar que aconteció hace unos 12.000 a.C. 20minutos.es