lunes, 18 de agosto de 2014

El ídolo de Peña Tú celebra su centenario

  • La Asociación de Profesionales Independientes de la Arqueología prepara una clase magistral en el aula de interpretación y una visita al monumento en el puente del Pilar 
  • Fue en 1914 cuando se publicó el primer estudio sobre las pinturas y grabados que alberga la roca

La famosa peña llanisca. / NEL ACEBAL

Fue en 1914 cuando Eduardo Hernández-Pachedo describía en un documento publicado por la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas el hallazgo de las pinturas de Peña Tú: «En el mes de agosto último (...) una correría por la comarca situada al Este de Rivadesella (sic), alargando la excursión hasta la sierra plana de la Borbolla con objeto de reconocer un peñón que, situado en el extremo occidental de la montaña, destaca y se divisa desde gran distancia, y el que, dada su situación especial suponía el conde que pudiera tener alguna significación prehistórica». Supuso bien ese conde, que no era otro que de la Vega del Sella, en aquella excursión que ya es historia de la arqueología.

Porque el «peñatu» en sí era ya conocido por los lugareños, pero no fue hasta ese momento cuando comenzaron las investigaciones, que se plasmarían en la publicación citada, que vio la luz bajo el título de 'Las pinturas prehistóricas de Peña Tú' con la firma del citado Eduardo Hernández Pacheco, junto a las de Juan Cabré Aguiló y Ricardo Duque de Estrada y Martínez de Morentín, conde de la Vega del Sella.

En aquella visita estaba también presente don Domingo Vaca, y fue éste junto con el conde quien realizó una primera inspección que no resultó fructífera. Pero a la segunda dieron con en un abrigo abierto hacia levante con «la composición pictórica que motiva esta memoria». El documento incluye fotografías, dibujos y una lámina que reproduce en color y a escala la composición total. Se detiene el trabajo en describir el lugar y su ubicación geográfica muy próxima a la aldea de Puertas, en Llanes, y a unos tres kilómetros de la línea férrea del Cantábrico, habla de la arenisca blanca silícea de la peña y entra a fondo en la descripción de las pinturas. «La composición ocupa casi toda la pared del fondo del abrigo inferior», revela el estudio que ahora cumple cien años, en el que ya se avanza que hacia el borde Norte existe «profundamente tallada una figura cuyo contorno dibuja hacia la parte superior un arco de ramas muy prolongadas verticalmente, en línea recta, hacia abajo, las que se unen en sus extremos inferiores por una barra transversal». El autor es minucioso a la hora de discribir el dibujo de una cara, marcada por dos círculos y una raya confusa a modo de nariz. «Esta figura, que es conocida en el país con el nombre de la 'Cabeza del gentil', representa, en nuestra opinión, un ídolo». Un puñal «de ancha hoja y mango corto y redondeado» se une a la composición a la que se suman otras figuras de pequeño tamaño, ya no grabadas sino pintadas con trazos sencillos, que dibujan una suerte de danza, y, finalmente, «varios grupos de puntos rojos».

Detalle del ídolo y del puñal. wikipedia.org

Ese primer estudio abunda después en la historia del «peñatu» y en cómo los lugareños lo han visto a lo largo de los años antes de adentrarse en el informe profuso de grabados y trazos. La conclusión, llegará después: «El monumento pictórico de Peña Tú (...) es la primera pintura rupestre al aire libre que se conoce en la región cantabro-asturiana, con lo cual desaparece la creencia que la humedad del clima hacia imposible la conservación de pinturas rupestres fuera de las cavernas». Y hay más, hablan los autores de un ídolo neolítico que por vez primera aparece grabado y de toda una composición que puede conducir a pensar que se trata de un monumento conmemorativo de carácter funerario o «un monumento nacional de carácter sagrado del pueblo que habitó la comarca». Se fecha entonces en la primera edad del metal o final del neolítico.

Peña Tú, que es hoy un atractivo turístico y cuenta incluso con un aula de interpretación, ha sido objeto de análisis posteriores y en unos meses, si las previsiones no fallan en el puente del Pilar, volverá a estar en boca de los historiadores. En esa fecha, la Asociación de Profesionales Independientes de la Arqueología de Asturias (APIAA) tiene previsto conmemorar el centenario de esta publicación con una lección magistral de Manuel González Morales en el aula de interpretación. Es su intención descubrir una placa en memoria del Conde de la Vega del Sella, y después subir caminando hasta el ídolo para realizar un visita. M. F. ANTUÑA / elcomercio.es