viernes, 15 de agosto de 2014

Más de 200 yacimientos en 10 kilómetros de radio en Atapuerca


Foto: JAVIER MARCOS.

Europa Press. El doctor Javier Marcos Sáiz, del Laboratorio de Prehistoria de la Universidad de Burgos (UBU), ha documentado en una tesis doctoral la existencia de más de doscientos yacimientos del Neolítico a la Edad del Bronce en diez kilómetros de radio de la Sierra de Atapuerca, lo que demostraría que dicha zona es una de las de la Meseta Norte peninsular más intensamente ocupadas en ese periodo.

El trabajo sobre la Prehistoria Reciente del entorno de la Sierra de Atapuerca (Burgos) recogido por Europa Press, que ha recibido la máxima distinción académica, estudia las sociedades del Neolítico, Calcolítico y Edad del Bronce del entorno de la citada área arqueológica burgalesa.

El título de la investigación sintetiza el ámbito geográfico del área de estudio--diez kilómetros de radio de Cueva Mayor de la Sierra de Atapuerca, o 314 km2)--, el marco cronológico de la discusión (VI al II milenio BC), la esencia del enfoque teóricometodológico y los objetivos generales del trabajo, en concreto la evolución de la tecnología lítica y la evolución del poblamiento.

La tesis doctoral supone una gran aportación a la Prehistoria Reciente peninsular, ya que nunca antes se habían documentado y analizado tal cantidad de yacimientos en un área de diez kilómetros de radio.

Por ejemplo, en la Tesis Doctoral se realiza un análisis tecnológico y tipológico de los artefactos líticos de 168 yacimientos (cerca de 8.000 piezas), mientras que el Análisis Locacional se efectúa sobre 247 yacimientos del área de estudio, todos los yacimientos documentados hasta la actualidad: sitios de exterior, poblados excavados, cuevas y estructuras funerarias megalíticas.

La clave del diseño metodológico ha sido la construcción de un Sistema de Información Geográfica (SIG) y la implementación de varias técnicas de la Estadística Multivariante e Inferencial, cuantificando múltiples variables tecnológicas y locacionales para contrastar diferentes hipótesis, clasificar los yacimientos en varios grupos funcionales y locacionales, y verificar las diferencias o similitudes entre el Neolítico, el Calcolítico y la Edad del Bronce.

En los resultados y conclusiones de la investigación, las evidencias arqueológicas y los datos contrastados demuestran que el entorno de la Sierra de Atapuerca es uno de los territorios de la Meseta Norte más intensamente explotados durante la Prehistoria Reciente, con varias cuevas polifuncionales (zonas de hábitat, estabulación, espacios funerarios y manifestaciones simbólicas), poblados de diferente duración (estables y estacionales), espacios de actividad económica complementaria (recurrentes y efímeros) y varias estructuras funerarias megalíticas espacialmente interrelacionadas.

Los resultados de la investigación manifiestan el interés de los grupos prehistóricos por este espacio geoestratégico que conecta la Cuenca del Duero con la Cuenca del Ebro, con alta potencialidad de recursos económicos, con gran diversidad de biotopos y varios afloramientos de sílex.

MÁS DE UN MILLÓN DE AÑOS

Las investigaciones indican que el entorno de la Sierra de Atapuerca ha sido explotado desde más de un millón de años, exceptuando algunos periodos cronoculturales ausentes o de escaso impacto en el medio.

Desde el Neolítico Antiguo (VI milenio a. C) hasta la Edad del Bronce (II milenio a. C) se documenta una continuidad del poblamiento de gran intensidad, -tanto en las cuevas como en el exterior-, desplegando una estrategia económica agropecuaria con una tecnología industrial de similares características, aunque con cambios técnicos muy progresivos.

En los aspectos locacionales y territoriales los datos también manifiestan cambios diacrónicos muy progresivos que se correlacionan con los cambios medioambientales, económicos y sociales, constatando una progresión en la territorialidad, en la jerarquización espacial y en la complejidad socioeconómica en el marco de un mismo territorio tribal. eldia.es