martes, 3 de marzo de 2015

En busca de los primeros pastores de Ordesa


Abrigos en el barranco de la Pardina, Huesca, que han sido estudiados en la investigación.. Rafael Laborda
 
Una investigación impulsada por el Organismo Nacional de Parques Nacionales rastrea en Ordesa signos de la trashumancia en la Prehistoria.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Zaragoza, dirigido por Rafael Laborda, Lourdes Montes y Rafael Domingo, ha iniciado la búsqueda en Ordesa de signos de actividad pastoril en la Prehistoria. El proyecto se inscribe en una investigación más amplia, promovida por el Organismo Nacional de Parques Nacionales, que se está desarrollando de momento en cuatro de estos enclaves: Picos de Europa, Sant Maurici, Sierra Nevada y Ordesa. Cada uno de ellos tiene su propio equipo de investigación, y todo lo coordina Jordi Catalán, de la Universidad Autónoma de Barcelona.

"Buscamos los inicios de la trashumancia en la Península Ibérica, pero sobre todo los inicios de la domesticación del paisaje –señala Rafael Laborda–. Los parques nacionales no son territorios vírgenes que hayan permanecido sin cambios desde hace miles de años. Sí ha habido cambios, y los ha promovido el hombre".

"Es evidente que en el Neolítico (6.000-3.000 antes de Cristo) se empezaron a explotar los pastos de montaña –añade Lourdes Montes–. El nivel actual de los bosques en la alta montaña es inferior al que le corresponde, y creemos que eso tiene que ver con las prácticas de pastoreo".

En el proyecto para investigar el impacto humano en la conformación de los paisajes de alta montaña no solo se integran arqueólogos e historiadores, sino que también participan biólogos y geólogos. En el caso aragonés, la investigación cuenta con el respaldo científico del Instituto Pirenaico de Ecología.

Se ha realizado hasta ahora una pequeña campaña de prospecciones en el área del barranco de la Pardina, donde existe una serie de abrigos rocosos o cuevas que han sido tradicionalmente utilizados como refugio de pastores. Aunque no se puede establecer una relación cronológica entre los pastores de la Antigüedad y los de tiempos recientes, el equipo de investigación pensó que se debería empezar por los refugios naturales al ser enclaves que bien pudieran haber tenido idénticos usos en la Prehistoria. Nunca hasta ahora se habían realizado prospecciones arqueológicas a tanta altura en Aragón (1.750-2.100 metros; Ordesa, arqueológicamente, es territorio virgen) y en algunos casos en lugares tan inaccesibles que han hecho necesaria la colaboración de espeleólogos.

"Parece que en la Prehistoria hubo más vida en la montaña de lo que hasta ahora se pensaba –subraya Rafael Laborda–. Visitamos abrigos, cuevas, refugios naturales y mallatas tradicionales. Inventariamos más de 40 puntos concretos en los que pudo haber presencia prehistórica e hicimos catas arqueológicas en 10 lugares diferentes". En su búsqueda contaron también con la ayuda de Manuel Latre, que regenta el albergue de Nerín y ha sido pastor.

"En los 10 puntos sondeados hallamos restos de ocupación humana moderna –señala el investigador–. Pero en uno de ellos sí apareció cerámica prehistórica y sílex, y en una cueva encontramos un cráneo de bóvido que parece fósil y que ahora se está estudiando".

El equipo científico seguirá el trabajo en los próximos meses y prevé realizar excavaciones en los lugares más interesantes de los más de 40 inventariados. "Tenemos una visión sesgada de la distribución de la población en la Antigüedad –concluye Lourdes Montes–, y trabajos como este contribuyen a demostrarlo".  Mariano García / heraldo.es