lunes, 27 de abril de 2015

Localizan en Cunit restos insólitos de metal de hace más de 3.100 años


Los arqueólogos trabajand en la cueva de Cunit ACN

Cunit. (Gemma Sánchez/ACN).- Las excavaciones hechas en la sima de Sant Antoni de Cunit (Tarragona) han permitido localizar restos extraordinarios de metal de hace más de 3.100 años. Hace poco más de un año, el Ayuntamiento impulsó una investigación arqueológica para determinar la época de varios restos de vida humana que se habían encontrado previamente a nivel particular. Ha sido durante los últimos trabajos de excavación, hechos este mes de abril, que el equipo de arqueólogos ha descubierto restos de metal que corresponden a joyería y complementos de armas. Los mismos investigadores consideran que este yacimiento forma parte de una quincena de cuevas prehistóricas del Penedès-Garraf que fueron utilizadas por un mismo grupo de personas.

El equipo de arqueólogos, adscrito a la Universidad de Barcelona, ha explicado que, durante las dos campañas de excavación realizadas en Cunit hasta ahora, han podido localizar fragmentos de jarras de almacenamiento, elementos de atuendo, collares y restos de huesos humanos de entre hace 1.000 y 5.000 años de antigüedad. Esta vez, además, sorprendentemente han encontrado dos fragmentos metálicos, lo que es poco habitual porque "en la prehistoria catalana, la introducción de elementos de metal, tanto de bronce como de cobre, es tardía" si se compara con el resto de la Península Ibérica, según ha afirmado Artur Cebrià, codirector de la excavación, junto con Xavi Homs y Mireia Pedro.

Imagen del tramo de la cueva de Sant Antoni, con uno de los investigadores trabajando al fondo. Foto: ACN

Cebrià ha recordado que "el metal, antes de la época ibérica, era un elemento raro, caro y aristocrático", por lo que tampoco se han localizado muchos ejemplares. Hasta ahora, según constatan los investigadores, en la zona del Penedès-Garraf sólo se han localizado ocho pequeños elementos metálicos hace más de 3.000 años. Una vez analizados los últimos hallazgos del yacimiento de Cunit, Artur Cebrià tiene indicios de que se trata de una cueva incluida en una "red de yacimientos que van desde Castellet a Calafell, pasando por Cubelles y Cunit", la cual sospechan que se podría entrelazar con los yacimientos de la zona superior del Penedès, cercana a la Anoia.

Respecto al uso de estas cuevas, los arqueólogos concluyen que todas tenían el mismo tipo de funcionalidad: "si son oscuras, se utilizaban para servicios de almacenamiento porque tienen una temperatura constante y las bacterias no actúan, y también se 'usaban como lugar de enterramiento ", dice Cebrià, quien añade que, en cambio, las grutas sí se usaban a menudo como habitaciones.

Las primera informaciones sobre la cueva de Sant Antoni son de aproximadamente el año 1920, cuando la sima se incluye dentro de los terrenos de una masía cercana. Posteriormente, durante la década de los años 30, varios artículos constatan que se utilizó tierra de dentro de la cueva para trabajos agrícolas, y fue entonces cuando aparecieron los primeros fragmentos de cerámica prehistórica, que mantuvieron guardados los propietarios de la finca hasta que el comité revolucionario local les requisó durante la Guerra Civil.

Desde entonces, aseguran los investigadores, la cueva estuvo cerrada casi 30 años, hasta que se rompió la puerta de acceso en los años 80. A partir de ese momento, la sima fue punto de actos vandálicos y acumulación de suciedad, mientras algunos arqueólogos aficionados también se habían llevado a título individual algún hallazgo. "Todo fue una desgracia" explicó Artur Cebrià. Desde hace poco más de un año, sin embargo, el Ayuntamiento de Cunit impulsó el actual proyecto de excavaciones. lavanguardia.com / Link 2