domingo, 3 de mayo de 2015

INAH investigará un yacimiento de mamíferos prehistóricos en Nuevo León


El hallazgo en Montemorelos. (inah.gob.mx/Foto de contexto)

En el lugar se han recuperado un molar de mamut, dos piezas similares de caballo, así como partes de un bisonte y una llama.

MONTERREY, Nuevo León.- Un yacimiento de restos de mamíferos prehistóricos, donde algunos de los fósiles muestran evidencia de haber sido "cocinados" por sus cazadores, es investigado por arqueólogos de la delegación estatal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El sitio en cuestión se ubica en los límites de General Terán y Montemorelos, de donde ya se han recuperado un molar de mamut, dos piezas similares de caballo, así como partes de un bisonte y una llama, informa Notimex.

A decir de la arqueóloga Araceli Rivera Estrada, la importancia de este yacimiento radica en que se pudo comprobar que dichos animales fueron "cazados y consumidos" por indígenas de la región.

Este hallazgo sería uno de los pocos sitios descubiertos en Nuevo León donde se muestra la relación de los humanos con los grandes mamíferos de la antigüedad.

"Se habían detectado algunos yacimientos en Bravo o General Terán donde al parecer había una asociación con actividad humana y de restos de animales. Hoy descubrimos un yacimiento donde sí comprobamos esta coexistencia y convivencia de humanos con algunas especies", refirió la especialista.

Otra de las virtudes de este sitio es que no ha sido afectado por la "presencia del hombre", que alteren evidencias o realicen saqueo de piezas, como ha ocurrido en sitios como Mina.

"En el caso de la llama se puede advertir que fue cazada y consumida por indígenas, hay artefactos con los que se pudo destazar al animal y extraerle la médula. Con este caso podemos esperar que algunos otros restos muestren esta relación", opinó. 

Cambios en los libros de historia

A falta de mayores investigaciones, lo que se encuentre en este yacimiento podría modificar las fechas con respecto a la presencia más antigua del humano en la región, que oscila entre los 10 y 12 mil años.

"Todo esto nos podrá dar información a remontarnos a mucho más atrás de lo que ya habíamos supuesto, más de 10 mil años de ocupación indígena en Nuevo León", destacó la arqueóloga del INAH.

Para custodiar el sitio se ha realizado una campaña de concientización con pobladores cercanos, para que sean ellos los custodios del material fósil.

Es a través de arqueólogos aficionados o coleccionistas de piezas que dichos yacimientos se ven afectados y destruidos, obstaculizando los trabajos de investigación.

Los trabajos de recuperación e investigación estarían arrancando durante el segundo semestre del año. sipse.com