jueves, 28 de mayo de 2015

La cueva segoviana de Fuente Buena y sus grabados rupestres podrán visitarse de forma virtual


Acceso a la Fuente Buena desde Matabuena.
 
La dificultad para acceder a esta cavidad descubierta en 2003 impide abrirla al público

EUROPA PRESS. La cueva de Fuente Buena, ubicada en Matabuena (Segovia) y descubierta en 2003, podrá visitarse de manera virtual una vez concluya la reconstrucción tridimensional que realiza la empresa Gim-Geomatics, la misma que desarrolló el proceso de reconstrucción de las cuevas de Altamira.

Los trabajos facilitarán la visita virtual y el conocimiento detallado del conjunto de grabados rupestres que alberga esta cavidad que, por su compleja accesibilidad, no puede permanecer abierta al público. En el yacimiento se localizaron asimismo restos de la Edad del Bronce.

Gim-Geomatics está utilizando una tecnología muy sofisticada para la reconstrucción tridimensional. Está llevando a cabo trabajos de topografía con escáner tridimensional, georreferenciación, fotografía de alta resolución de los paneles de arte rupestre y la restitución fotográfica 3D de los conjuntos artísticos.

El equipo técnico, dirigido por Vicente Bayarri, inició la actividad de campo el pasado lunes y tiene prevista su finalización este miércoles, para continuar después en el laboratorio con el material recogido en la cueva. La Junta de Castilla y León contribuye al proyecto con 9.000 euros, según informan fuentes de la Delegación Territorial en Segovia.

La cueva de Fuente Buena, localizada al sur oeste del casco urbano de Matabuena, se descubrió hace doce años durante los trabajos de explanación de una parcela que llevaba a cabo el Ayuntamiento del municipio.

La primera valoración arqueológica del lugar permitió descubrir en sus paredes y techos un extenso conjunto de grabados rupestres de tipo esquemático, cuyos motivos y técnicas de ejecución permitían situarlos entre el Calcolítico y la Edad el Bronce.

Se identificaron también numerosas inscripciones fechables en los siglos XVI y XVII, momento en que parece que la cavidad quedó cegada. Como primera medida de protección del conjunto arqueológico hasta la elaboración de un programa de investigación, en aquel momento se selló de nuevo el acceso a la cueva.

A partir de 2005, la Junta de Castilla y León procedió a la instalación de un cerramiento metálico y comenzaron los primeros estudios geotécnicos. En 2007 se pudo documentar además la existencia de una zona de ocupación prehistórica en la plataforma existente ante la boca de la cueva, lo que dio lugar a los primeros trabajos de investigación arqueológica, a la vez que se realizaba la topografía detallada de las galerías de la cavidad.

Los resultados de las excavaciones permitieron definir una zona habitacional ocupada durante el Bronce Antiguo, que complementaba el espacio del interior de la cueva, cuya función de culto o funeraria debe aún definirse.

Las excavaciones continuaron hasta 2010 y se documentaron distintas estructuras relacionadas con la organización interna de lo que sin duda puede identificarse como un poblado asociado a una cueva con funcionalidad posiblemente religiosa. Se relaciona estrechamente con yacimientos próximos, como las cuevas de La Vaquera y Los Enebralejos, en Segovia, y Cueva Maja, en Soria.

La cavidad ha sido visitada este miércoles por el delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar, y la jefa del Servicio Territorial de Cultura, Ruth Llorente. 20minutos.es / Link 2 / Link 3

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