miércoles, 24 de junio de 2015

"La neocueva de Altamira no puede transmitir emoción como el original"


Lasheras ha realizado una visita guiada a la neocueva con alumnos de la UIMP. / DM
 
El arqueólogo José Antonio Lasheras destaca que la réplica es un "vehículo de información y conocimiento de la prehistoria" e insiste en la importancia de la conservación de la cavidad

El director del Museo Nacional de Altamira, José Antonio Lasheras, ha realizado este martes una visita guiada a la neocueva con los alumnos de la V Escuela de Arte y Patrimonio Cultural de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), a quienes ha reconocido que "la emoción es lo único que no podemos ofrecer en la neocueva" y que sí transmite la cavidad original.

El arqueólogo, que ha acercado a los alumnos a la vida del Paleolítico, ha desmentido algunos mitos como el de 'el hombre de las cavernas', una expresión que "encierra grandes mentiras". En la cueva también había mujeres y niños, y no se trataba de personas "miserables".

Aunque la réplica no transmita lo mismo que la original, que solo algunos privilegiados tienen la ocasión de visitar, el Museo de Altamira es un "vehículo de información y conocimiento de la prehistoria", ha señalado Lasheras, que ha hecho un recorrido por la historia de la Cueva y ha insistido en la importancia de su conservación. "El problema sigue sin estar resuelto y queda mucho trabajo por hacer. Altamira no es sinónimo de 'barra libre' para la conservación", ha dicho.

El director y conservador ha recordado lo que para él es una "evidencia" y es que "la cueva acabará hundiéndose en algún milenio". Aun con todo, ha destacado que es necesario conservarla el mayor tiempo posible para que algunos afortunados puedan disfrutarla y salir de ahí "curados", como le ocurriese a Rafael Alberti que plasmó en unos versos cómo dejó atrás su depresión al salir de la cueva de Altamira: "Abandoné la cueva cargado de ángeles, que solté ya en la luz". eldiariomontanes.es