viernes, 28 de agosto de 2015

Un experto cuestiona la clasificación del homo habilis por los Leaky en 1964


1/2. Three mandibles accepted as representing Homo habilis. Note that each mandible presents a different configuration from the first molar (M1) to the last (M3). The dart (>) points to the part of the molar (anterior or posterior) that is narrower. The asterisk (*) denotes that the M3 of OH13 (Homo habilis) is ovoid. Fossils not to scale. Credit: © Jeffrey H. Schwartz

El registro fósil humano --género Homo, especie sapiens-- está bastante mal categorizado, según considera el antropólogo de la Universidad de Pittsburgh Jeffrey Schwartz.

A su juicio, esto conduce a una visión limitada de lo que este experto considera una historia evolutiva más compleja y amplia de lo que la mayoría de los antropólogos reconocen, informa la Universidad de Pittsburgh en un comunicado.

En el último número de la revista Science, Schwartz, profesor de Antropología y de Historia y Filosofía de la Ciencia, sostiene que "los límites de especie y género siguen siendo tan difusos como siempre, y que nuevos fósiles habrían sido asignados al azar a las especies de Homo, con una mínima atención a la morfología".

Por esto, Schwartz significa que la forma y estructura de los fósiles de homínidos (un grupo formado por los seres humanos modernos, las especies humana extintas, y todos nuestros antepasados inmediatos) son demasiado a menudo ignorados por respeto a la tradición sobre la objetividad.

Como ejemplo, Schwartz cita el descubrimiento en 1960 por Jonathan y Mary Leakey de fósiles de 1,8 millones de años de edad, en el barranco de Olduvai, en Tanzania. Cuando la pareja publicó sus resultados en 1964, alegaron que los fósiles representaban una nueva especie, el Homo habilis.

"Había justificación morfológica escasa para la inclusión de este antiquísimo material como Homo", escribe Schwartz. "En efecto, la motivación principal parece haber sido el deseo de los Leakey de identificar este homínido como el fabricante de las herramientas de piedra simples que se encuentran en las capas más bajas de la quebrada..."

Según Schwartz, incluir estos fósiles como Homo, cuando su edad y apariencia dictan lo contrario, "amplían la morfología del género de forma que otros homínidos de otros sitios podrían colarse en ella casi sin tener en cuenta su apariencia física. Como resultado, la definición en gran medida no examinada de Homo se hizo aún más turbia". europapress.es  /  Link 2 (English) / Link 3