domingo, 8 de noviembre de 2015

El Cavet de Cambrils, clave para estudiar la expansión del Neolítico


Una de las silos excavados en las últimas campañas - IPHES

EFE. El yacimiento del Cavet de Cambrils es clave para estudiar la expansión del Neolítico en la franja mediterránea de la Península Ibérica, ya que su antigüedad es de unos 6.600 años, informa el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Humana (IPHES).

La investigación desarrollada en el Cavet ha permitido saber que era un asentamiento al aire libre ocupado de manera intermitente desde el Neolítico antiguo hasta la época ibérica.

Su antigüedad le sitúa como un referente para el estudio de las primeras evidencias de ocupaciones del neolítico antiguo en la franja mediterránea de la Península Ibérica.

Se han documentado más de un centenar de estructuras excavadas en el subsuelo que se utilizaron como silos para el almacenamiento de cereales y productos agrícolas.

Excavaciones en el Cavet en una imagen de archivo - IPHES
Cuando éstas ya no se empleaban como tales, las usaban como vertederos, lo que ha propiciado que, con la excavación de estas estructuras, se hayan obtenido restos de las tareas domésticas de estas comunidades, como trozos de cerámica, carbones o semillas.

Las excavaciones en el Cavet se han retomado después de unos años sin intervenir gracias a un convenio firmado entre el IPHES y el Ayuntamiento de Cambrils, que aporta 9.000 euros a la investigación.

Los trabajos forman parte del proyecto cuatrienal "Evolución paleoambiental y poblamiento prehistórico en las cuencas de los ríos Francolí, Gaià, Siurana y arroyos del Camp de Tarragona".

El Cavet se empezó a excavar de urgencia a finales del siglo XX y principios del XXI, como consecuencia de las obras de urbanización que afectaron a la zona del yacimiento.

La campaña actual la dirigen los arqueólogos Josep Maria Vergès y Marta Fontanals y terminará el próximo 13 de noviembre.

El objetivo es realizar un sondeo en un área donde en 1996 se instaló un colector de aguas.

Durante estas tareas apareció abundante material arqueológico y se identificaron varios niveles de ocupación, que ahora se están documentando.

Fontanals ha destacado que esta intervención busca "evidencias del asentamiento del poblado que iba ligado a las estructuras de silos que se habían encontrado.