martes, 16 de agosto de 2016

Los osos cavernarios de la Península eran fieles a su hogar natal


Huesos de oso cavernario y oso pardo en el museo quirogués (2014). Foto: Alberto López
 
El oso cavernario que habitaba la península ibérica hasta hace 24.000 años volvía a la cueva donde nació para hibernar y criar a sus cachorros. Este hábito jugó un papel importante en su extinción y explicaría, además, por qué hay un linaje genético exclusivo en cada una de las cavernas con restos de la especie.

Los osos cavernarios (Ursus spelaeusque vivían en lo que hoy es el norte de España practicaban el homing, es decir, volvían a casa para hibernar. Un estudio liderado por Gloria González Fortes, investigadora española actualmente en la Universidad de Ferrara (Italia), explica así por qué en las cuevas estudiadas de Galicia y Navarra existe un solo linaje exclusivo.

El estudio se basa fundamentalmente en el análisis del genoma mitocondrial de osos cavernarios del Pleistoceno superior. Los osos cavernarios volvían a sus cuevas natales para hibernar y dar a luz a sus crías. Mantuvieron la fidelidad a estas cuevas de generación en generación durante miles de años. Los osos pardos ya eran más flexibles en cuanto a sus lugares de hibernación, de hecho, no se observa ninguna asociación entre el linaje genético y el yacimiento arqueológico”, declara a Sinc Gloria González Fortes. Su trabajo se publica en la revista Molecular Ecology. [...] SINC