domingo, 23 de octubre de 2016

Bizkaia llena en cinco años su ‘vacío’ histórico de arte rupestre


Imagen tomada hace un mes, aproximadamente, en el interior de la cueva de Atxurra (Berriatua), donde prosiguen las investigaciones sobre el terreno. (D.F.B.)

La revisión de cuevas emprendida por arqueólogos y espeleólogos con nuevas técnicas y formación precisa desencadena este hecho
Se pasa de 3 a 16 cavidades con pinturas y grabados


El territorio de Bizkaia ha dejado de ser el vecino pobre y el tantas veces aullado vacío vasco de arte rupestre se va llenando poco a poco. Las coordenadas de las dieciséis cuevas con dibujos y grabados localizados [hasta la fecha] en esta última década están ya en todos los manuales; y lo que es más importante, han abierto nuevas líneas de investigación sobre los movimientos de aquellos primeros caminantes del actual continente europeo, sus relaciones sociales, y los intercambios de materiales, ideas, conocimientos,... entre los habitantes de un gran triángulo que tiene a Bizkaia en su centro geográfico: Dordoña al norte (cueva de Lascaux), al este la cordillera pirenaica (cueva de Chauvet) y al oeste la cordillera cantábrica (Altamira).

Así lo reconocía, entre otros, César González, catedrático y una de las voces más influyentes y mejor consideradas a nivel mundial en asuntos relacionados con la Prehistoria. Recientemente pudo admirar in situ durante dos horas y media el “espectacular” y “único” panel de Armintxe (Lekeitio) en compañía de Andoni Iturbe, jefe del Servicio foral de Patrimonio de la Diputación de Bizkaia con quien ha compartido más de una y de dos conversaciones formales e informales sobre arte parietal en los últimos años [...]  Deia