lunes, 8 de mayo de 2017

Las tres especies de oso que habitaron Gipuzkoa se dan cita en una exposición


 
EFE.- La exposición "El oso en Gipuzkoa" (Hartza Gipuzkoan) reunirá hasta el próximo 30 de junio en la réplica de la cueva de Ekain diferentes restos y representaciones de las tres especies de este animal que en algún momento, desde la prehistoria hasta nuestros días, habitaron este territorio.

La muestra ha sido presentada hoy en una rueda de prensa en la que han participado su comisario, Aritza Villaluenga; el director de Cultura del Gobierno Vasco, Imanol Agote; la directora foral de Cultura, María José Tellería; el gerente de Ekainberri, Juanjo Aranburu, y la directora del Museo San Telmo, Susana Soto.

El oso de Deninger (Ursus Deningeri), que vivió hace unos 250.000 años; su evolución, el popular oso cavernario (Ursus Spelaeus), de hace entre 150.000 y 25.000 años; y el actual oso pardo (Ursus Arctos), llegado a Europa hace unos 90.000 años y extinguido en Gipuzkoa hacia el siglo XVI, son los protagonistas de esta exposición que mostrará a los visitantes dos cráneos, dos colmillos y dos fémures de estas especies recuperados en 16 cuevas y yacimientos prehistóricos del territorio.

La muestra, que posteriormente rotará por distintas localidades guipuzcoanas, contará además con dos réplicas de pequeñas representaciones de osos talladas en piedra arenisca y que fueron descubiertas en la cueva de Isturitz, en el País Vasco francés, así como con la réplica de la conocida pintura rupestre de Ekain, que representa una hembra de oso pardo con su cría.

No obstante la pieza más destacada de todas ellas es un cráneo de unos 200.000 años de antigüedad, localizado en 2009 en la gruta de Lezetxiki (Gipuzkoa) en perfecto estado de conservación y que es el único en Europa, junto a otro hallado en Grecia, que ilustra la transición evolutiva entre el oso de Deninger y el cavernario.

Las piezas expuestas permitirán apreciar además las diferencias de peso y tamaño entre las tres especies, ya que la más primitiva de ellas, el oso de Deninger, que era omnívoro, podía llegar a pesar unos 600 kilos, mientras que su pariente, el oso cavernario evolucionó hacia una talla mayor, con una envergadura de hasta 3,5 metros y un peso de unos 800 kilos, a pesar de ser prácticamente vegetariano. [...] diariovasco.com / Link 2 / Link 3

Vídeo: "Hartza Gipuzkoan"erakusketaren aurkezpena / Presentación de la exposición "El oso en Gipuzkoa" - ORAIN GIPUZKOA
Ver en PaleoVídeos > L.R.1.13 nº 38

Jesús González Urquijo, director en funciones del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas



Jesús Gonzalez Urquijo ha sido nombrado director en funciones del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria (IIIPC), cargo en el que sustituye al profesor Manuel González Morales.

El rector de la Universidad de Cantabria, Angel Pazos, ha dado la bienvenida a González Urquijo en un acto en el que ha señalado que con este paso se da "el pistoletazo de salida" para la renovación de un Instituto creado durante el rectorado de José Carlos Gómez Sal con el apoyo de tres importantes instituciones: el Gobierno regional, el Banco de Santander y la Universidad de Cantabria.

Pazos apuntó el propósito de "redefinir el instituto como elemento clave" dentro de la investigación y transferencia de la UC y de la propia sociedad.

"Este es un nuevo e importante momento de redefinición del Instituto de Prehistoria de Cantabria, en el que ha de aprovecharse su enorme caudal y capacidad de conocimiento e investigación de calidad y alto nivel", ha dicho el rector, que tuvo palabras de agradecimiento para Manuel Morales "por su apoyo a este proceso" y a todo el equipo del IIIPC. [...] europapress.es


Actualización: Tenemos la obligación y capacidad de explicar la Prehistoria de Cantabria mucho mejor . eldiariomontanes.es
Muchos colegas aún no han tenido ocasión de felicitar a Jesús Emilio González Urquijo por su nombramiento como director en funciones del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas (IIIPC), así que el investigador y profesor de Prehistoria camina por la UC agradeciendo cumplidos. A falta de que el patronato le ratifique en el cargo, González Urquijo tiene por delante cuatro años (prorrogables otros cuatro) para emprender la renovación del IIIPC, un centro participado por la UC, Santander Universidades y el Gobierno de Cantabria, que maneja, avalado por un convenio de 2015, un presupuesto que ronda el millón de euros. Sobre la mesa está la visibilización del Instituto y la búsqueda de un espacio donde reorganizarse. Una solución dentro del campus le parece la más factible... (Entrevista). 

Drones, realidad aumentada y virtual para preservar el patrimonio cultural




Estamos en la cueva de Scladina, en Bélgica. Según los prehistoriadores el hombre de Neanderthal, ya la habitó hace más de 1100 siglos. Ahora los científicos europeos están intentando conocerla y protegerla mejor, gracias a tecnología punta y a los drones.

Exploran cómo capturar, procesar y mostrar, reproducciones de objetos y sitios culturales y arqueológicos situados en lugares que presentan algún tipo de desafío. Hoy están probando un dron, en una cueva prehistórica. Usarlo aquí no es fácil pero merece la pena, según comenta Frédéric Bezombes, ingeniero: “Es un medio ambiente muy especial: aquí no tenemos señal GPS, porque estamos dentro de la cueva. Sin GPS perdemos la estabilización del dron. Volar con él en un sitio así es muy complicado porque hay que ser muy reactivo con el control... (Vídeo*) Euronews / Link 2 (English) / Link 3 (Français
 
Vídeo*: Drones, realidad aumentada y virtual para preservar el patrimonio cultural - futuris - Euronews
Ver en PaleoVídeos > L.R.2.12 nº 50.

Changes in Early Stone Age tool production have ‘musical’ ties



New research suggests that advances in the production of Early Stone Age tools had less to do with the evolution of language and more to do with the brain networks involved in modern piano playing.

Around 1.75 million years ago there was a revolutionary innovation in stone tool technology, when early humans moved from making simple Oldowan flake and pebble tools to producing two-sided, shaped tools, such as Acheulian hand axes and cleavers. This advance is thought to reflect an evolutionary change in intelligence and language abilities.

Understanding the link between brain evolution and cognition is a challenge, however, because it is impossible to observe the brain activity of extinct humans. An innovative approach to this challenge is to bring together modern neuroscience methods and material artefacts from the archaeological record.

To understand the brain changes that might have co-evolved with the advance in tool use, researchers in the field of neuroarcheology - from the University of East Anglia’s (UEA) School of Psychology, The Stone Age Institute at Indiana University, and the Department of Anthropology at the University of Iowa - have been examining the brain activity of modern humans as they learn to make Oldowan and Acheulian stone tools. [...] UEA  / Link 2


Actualización: La capacidad para aprender música contribuyó a la evolución cognitiva humana / Link 2 / Link 3
EFE.- Las conexiones neuronales con las que los humanos aprenden hoy en día, por ejemplo, a tocar el piano, jugaron un papel clave en la evolución de la inteligencia al comienzo de la Edad de Piedra, según revela un estudio publicado hoy por la revista Nature.

Los expertos coinciden en que hace unos 1,75 millones de años se produjo un salto innovador en la tecnología para fabricar herramientas, cuando aquellos humanos pasaron de los simples instrumentos olduvayenses a los más complejos del periodo achelense, como cuchillas y hachas bifaces de piedra.

Estos avances se han atribuido, hasta la fecha, a los cambios evolutivos ocurridos en la inteligencia y en las habilidades lingüísticas.

Esta es una teoría que ahora tratan de ampliar investigadores de la Escuela de Psicología de la Universidad de East Anglia (R.Unido), del Instituto de la Edad de Piedra de la Universidad de Indiana (EE.UU.) y del Departamento de Antropología de la Universidad de Iowa (EE.UU.).

No obstante, recuerdan, el estudio de la relación entre la evolución del cerebro y la capacidad cognitiva supone un reto en sí mismo, ya que es imposible observar la actividad cerebral en humanos extinguidos.

Para superar esta traba, los investigadores recurrieron a un enfoque innovador, en el que combinan métodos modernos aplicados en el campo de la neurociencia con el manejo de artefactos y herramientas rescatadas por la arqueología.

En este sentido, examinaron con escáneres de "neuroimagen" la actividad cerebral de 31 individuos que aprendieron a fabricar instrumentos olduvayenses y achelenses, con el objetivo de entender los cambios cognitivos que pudieron coevolucionar con los avances en la tecnología de elaboración de herramientas.

Quince de esos sujetos aprendieron en sesiones individuales a trabajar la piedra a través de instrucciones verbales ofrecidas en un vídeo en el que un experto detallaba el proceso de talla de ciertas herramientas, al tiempo que observaban qué conexiones neuronales estaban implicadas en este proceso.

Los otros 16 participantes aprendieron esas técnicas con instrucciones no verbales y visionado los mismos vídeos, si bien habían apagado el sonido.

Los investigadores descubrieron que la coordinación de la atención visual y la redes de control de la motricidad era suficiente para que los sujetos fueran capaces de extraer lascas para fabricar herramientas olduvayenses sencillas.

Por contra, la elaboración de artefactos achelenses requería la integración de memoria visual, auditiva y de información sensoriomotora, así como la planificación de acciones complejas, lo que activaba las mismas áreas del cerebro que se detectan cuando se toca, por ejemplo, el piano.

"El estudio demuestra la existencia de redes cerebrales clave que podrían ser la base del cambio hacia una inteligencia más humana ocurrido hace unos 1,75 millones de años, y creemos que esto marcó un punto de inflexión en la evolución del cerebro humano, provocando la evolución hacia una nueva especie de humanos", explicó uno de los autores, Shelby Putt, del Instituto de la Edad de Piedra de Indiana...