martes, 20 de marzo de 2018

Un pequeño hueso tallado ensalza la primera gran civilización del Antiguo Perú


1/3. Primer plano de un pequeño hueso, tallado de una costilla de un animal en la que fue grabada la figura de un ave rapaz (Ernesto Arias / EFE)

La pieza constituye la evidencia más antigua de la presencia de la civilización Chavín

EFE. Oculto entre escombros durante más de tres milenios, un pequeño hueso tallado ha salido a la luz en Lima para ensalzar el poderío de Chavín, la primera gran civilización del Antiguo Perú, que extendió su dominio por el actual territorio peruano más de dos mil años antes que los incas. El hueso, una costilla animal en la que fue grabada la figura de un ave rapaz, fue encontrado en las excavaciones que el Ministerio de Cultura, en convenio con el Museo Andrés del Castillo, hace en el complejo El Paraíso, un conjunto de templos que son los más antiguos de la capital peruana, con hasta 3.700 años de antigüedad.

La pieza tiene apenas quince centímetros de longitud y constituye la evidencia más antigua de la presencia de la civilización Chavín en el territorio donde ahora se asienta la caótica y bulliciosa Lima, al menos 300 años antes de lo que se pensaba, ha explicado el arqueólogo Óscar Araujo, descubridor del objeto. "No hay duda alguna de que es Chavín", ha añadido el conservador de la zona, Santiago Morales, al observar las formas y el estilo del grabado, muy semejante al que se puede apreciar en Chavín de Huántar, los templos enclavados en el corazón de los Andes del norte del país desde donde esta cultura abarcó cientos de kilómetros. [...] lavanguardia.com

Sofisticadas herramientas de hueso de 115.000 años aparecen en China


1/3. Credit: Luc Doyon

EUROPA PRESS. Un análisis de herramientas de hueso de 115.000 años de antigüedad descubiertas en China, sugiere que las técnicas de fabricación de herramientas allí fueron más sofisticadas de lo pensado.

Las marcas encontradas en los fragmentos de huesos excavados muestran que los humanos que vivían en China a principios del Pleistoceno tardío ya estaban familiarizados con las propiedades mecánicas del hueso, y sabían cómo usarlos para fabricar herramientas con piedra tallada. Estos humanos no eran ni Neandertales ni Sapiens.

Este descubrimiento importante, en el que participó Luc Doyon del Departamento de Antropología de UdeM, acaba de publicarse en la publicación científica PLOS ONE.

"Estos artefactos representan la primera instancia del uso del hueso como materia prima para modificar las herramientas de piedra encontradas en un sitio del este asiático del Pleistoceno superior temprano", dijo Doyon en un comunicado.

"Se han encontrado en el resto de Eurasia, África y el Levante, por lo que su descubrimiento en China es una oportunidad para que podamos comparar estos artefactos a escala mundial. Hasta ahora, las herramientas de hueso más antiguas descubiertas en China databan de 35.000 años y consistían en puntos de assegai (lanza). Antes de este descubrimiento, la investigación sobre el comportamiento técnico de los seres humanos que habitan China durante este período se basó casi exclusivamente en el estudio de herramientas talladas en piedra", dijo Doyon.

TRES TIPOS DE MARTILLOS

Los siete fragmentos de huesos analizados por Luc Doyon y sus colegas fueron excavados entre 2005 y 2015 en el sitio de Lingjing en la provincia de Henan, en el centro de China. Los artefactos fueron encontrados enterrados a una profundidad de aproximadamente 10 metros. En ese momento, el sitio se estaba utilizando activamente como un manantial de agua para los animales. Los humanos prehistóricos probablemente usaron estos puntos de suministro de agua para matar a sus presas animales.

Los fragmentos óseos se fecharon utilizando luminiscencia ópticamente estimulada (OSL), un método ampliamente utilizado por los geólogos para fechar las capas de sedimentos en las que se encuentran las herramientas.

Doyon explicó que los investigadores identificaron tres tipos de retocadores óseos, conocidos como martillos suaves, que se usaban para modificar herramientas de piedra (o líticas). El primer tipo fue fragmentos de huesos de extremidades erosionadas, principalmente de metapodiales cérvidos, modelados marginalmente mediante retoque y usados intensamente en una sola área. El segundo tipo fueron las escamas óseas de las extremidades largas resultantes de la desmembración de grandes mamíferos, utilizadas para retoques rápidos o reafilado de herramientas de piedra. Y el tercer tipo era un solo ejemplar de una cornamenta de un ciervo axis que, cerca de su punta, muestra cicatrices de impacto producidas al percusionar varios espacios líticos.

Los investigadores aún no han determinado a qué especie de homínidos pertenecían los usuarios de estas herramientas prehistóricas, aunque sí saben que vivieron durante el mismo período que los neandertales y el Homo sapiens. "El sitio de Lingjing produjo dos cráneos humanos incompletos que sugieren el mestizaje entre esta especie y los neandertales", dijo Doyon. "Pero esta es una hipótesis que aún no se ha confirmado a través de una mayor investigación, como los estudios paleogenéticos".

Los análisis que condujeron a la identificación de las herramientas óseas fueron realizados por Doyon y sus colegas Francesco d'Errico (Universidad de Burdeos), Li Zhanyang (Universidad de Shandong) y Li Hao (Academia China de Ciencias), en el Instituto Provincial de Henan para Reliquias culturales y arqueología.


Discovery of 115,000-year-old bone tools in China | UdeMNouvelles / Link 2 
UdeM’s Luc Doyon helped analyze the discovery of bone tools in China dating back 115,000 years, offering new insight into the behaviour of prehistoric humans.

An analysis of 115,000-year-old bone tools discovered in China suggests that the toolmaking techniques mastered by prehistoric humans there were more sophisticated than previously thought.

Marks found on the excavated bone fragments show that humans living in China in the early Late Pleistocene were already familiar with the mechanical properties of bone and knew how to use them to make tools out of carved stone. These humans were neither Neanderthals nor sapiens.

This major find, in which Luc Doyon of UdeM’s Department of Anthropology participated, has just been published in the scientific journal PLOS ONE. ...