lunes, 30 de junio de 2014

El día que la trinchera tembló de alegría


Aurora Martín posa con su foto del día después de los hallazgos ante el punto de Gran Dolina donde se encontró el primer diente de Homo Antecessor el 8 de julio de 1994. Jesús J. Matías

... Dentro de diez días se cumplen 20 años del hallazgo que terminó de situar a los yacimientos de la sierra burgalesa a la cabeza de la paleontología mundial y que le permitió escribir el apellido de «los primeros europeos» en su tarjeta de presentación, que a partir de entonces sería incontestable. Un par de años antes la aparición de ‘Miguelón’, el cráneo completo de Heidelbergensis, ya había disparado la fama de Atapuerca, pero la campaña de 1994 supuso otra dimensión.

Aquello significaba, para empezar el hallazgo de los humanos más antiguos del continente, algo que inmediatamente se supo por el nivel geológico en el que había sido encontrado (al menos 500.000 años) y por la presencia de fósiles del ratoncito ‘Mimomys savini’ que contribuyeron decisivamente a colocar esos dientes en la línea del tiempo. Caían así las teorías que afirmaban que no podía haber presencia humana en Europa más allá de medio millón de años.
 
Pero además las investigaciones posteriores descubrieron que la de la Gran Dolina era una nueva especie. «La llamábamos ‘La Dolinera’», explica Aurora Martín, «porque decidimos que era una chica y empezamos a marcar los hallazgos con color rosa». [...] diariodeburgos.es