martes, 15 de julio de 2014

Gonfoterios, los elefantes ancestrales que convivieron con los primeros americanos

Hallan restos de estos animales en yacimientos de 13.400 años de antigüedad de la civilización clovis en México

Estas esculturas, realizadas por el artista mexicano Sergio de la Rosa, muestran tres ancestros de los elefantes: el mastodonte, el mamut y el gonfoterio

El gonfoterio, un ancestro de los elefantes, como el mamut o el mastodonte, pero poco más grande que un bisonte moderno, desapareció de Norteamérica, según se creía hasta ahora, antes de que llegaran los humanos. Sin embargo, nuevos hallazgos paleontológicos demuestran que estos animales no solo continuaban allí, sino que formaron parte de la lista de presas que los clovis, posiblemente los primeros seres humanos del continente, cazaban para alimentarse hace al menos unos 13.400 años.

Arqueólogos de la Universidad de Arizona (EE.UU.) han descubierto artefactos de la cultura prehistórica de los clovis junto a los huesos de dos gonfoterios en un yacimiento arqueológico en el noroeste de Sonora, México. El descubrimiento sugiere que los clovis probablemente cazaban y comían gonfoterios. Los miembros de esta cultura ya eran bien conocidos como cazadores de los primos de los gonfoterios, los mamuts y mastodontes.

Aunque ya se conocía que los humanos han cazado gonfoterios en América Central y del Sur, esta es la primera vez que esta relación se confirma en América del Norte, dice el arqueólogo Vance Holliday, coautor de una nueva investigación, publicada este semana en la revista Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS).

Los gonfoterios eran más pequeños que los mamuts, aproximadamente del mismo tamaño que los elefantes modernos. En el pasado estuvieron muy extendidos por América del Norte, pero parecían haber desaparecido del registro fósil del continente mucho antes de que los humanos llegaran a América del Norte, lo que ocurrió hace de unos 13.000 a 13.500 años, durante la última Edad de Hielo.

Sin embargo, los huesos encontrados por Holliday y sus colegas tienen unos 13.400 años. En la excavación de los huesos también descubrieron numerosos artefactos clovis de la misma época, incluyendo puntas de proyectiles o puntas de lanza, así como herramientas de corte y lascas de pedernal. Se trata de uno de los sitios clovis conocidos más antiguos de América del Norte.

La posición y la proximidad de los fragmentos de las armas clovis y los huesos de los animales sugieren que los humanos los mataron allí. El hallazgo «añade otro elemento al menú de los clovis», dice Holliday. abc.es


1/2. This quartz Clovis spear point was found near the gomphothere bones at El Fin del Mundo, an archeological site in northwestern Mexico.

The discovery at the El Fin del Mundo site in northwestern Mexico's Sonora Desert provides the first archaeological evidence that the so-called Clovis people, who belonged to the earliest well-defined culture of the New World, preyed upon gomphotheres, ancient animals similar in size to modern-day elephants.  

It's not just the meal that has archaeologists intrigued; it's the age of the leftovers. El Fin del Mundo is one of the oldest and southernmost Clovis sites ever discovered, according to University of Arizona archaeologist Vance Holliday, a co-author of the study announcing the find, released Monday by the Proceedings of the National Academy of Sciences. Far from the famous Bering land bridge, the location has researchers questioning the origin of our early ancestors...

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