lunes, 28 de julio de 2014

La Hoya de Baza, el spa prehistórico de Andalucía

Un artículo científico publicado en la revista Quaternary Science Reviews avala una fuerte actividad hidrotermal en la zona durante los últimos millones de años.
Hace 1,5 millones de años existía un lago con una lámina de agua permanente que estaba alimentada parcialmente por aguas termales de en torno a 36º C
 
Reconstrucción de la hoya de Baza / Irene Nieto León

La cuenca de Guadix-Baza, ubicada en el altiplano granadino y rodeada por las cumbres más elevadas de la Cordillera Bética (Sierra Nevada, Sierra de Baza, Sierra de las Estancias, Sierras de la Sagra, de Cazorla y de Segura), es una región semidesértica de insólita belleza, cuyo paisaje rememora los últimos reductos del reino nazarí en Andalucía. Sus comarcas atesoran un singular patrimonio histórico y natural, lo que le otorga una dimensión internacional a esta región agreste. Así, en La Hoya de Baza, una depresión granadina, se encuentran las localidades arqueo-paleontológicas más importantes de la rivera norte del Mediterráneo, sólo comparables a los del legendario Valle del Rift en el África oriental.
 
En diversos yacimientos de la cuenca, situados en las inmediaciones de la villa de Orce, como Barranco León, Fuente Nueva-3 y Venta Micena, tienen lugar actualmente excavaciones sistemáticas, auspiciadas por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, en un esfuerzo sin precedentes por poner en valor dicho patrimonio. Estas excavaciones han permitido recuperar las evidencias fósiles más antiguas de presencia humana en Europa occidental, fechadas en un millón cuatrocientos mil años, documentando con precisión el entorno ecológico y paleoambiental de las comunidades de grandes mamíferos en las que se insertaban estos remotos pobladores, desarrolladas en el entorno de un gran lago salobre.

Ahora bien, la cuenca depara muchas otras sorpresas, como muestra el trabajo que acaba de aparecer en la revista Quaternary Science Reviews, publicación de élite sobre las investigaciones del Cuaternario. En él se analizan y documentan toda una serie de evidencias geoquímicas, mineralógicas y estratigráficas, como la presencia de celestina, depósitos de azufre nativo, arcillas magnésicas, estromatolitos y formaciones travertínicas, que apuntan a la existencia de una fuerte actividad hidrotermal en la región durante los últimos millones de años.

El trabajo ha sido liderado por el Dr. José Manuel García Aguilar, profesor de la Universidad de Málaga, junto a otros científicos de las áreas de Paleontología, Estratigrafía y Botánica del mismo centro, como los Dres. Antonio Flores Moya, Antonio Guerra Merchán, Paul Palmqvist Barrena y Francisco Serrano Lozano, así como el Dr. Bienvenido Martínez-Navarro, Investigador ICREA en el Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES), que es a su vez el coordinador de las investigaciones paleontológicas del proyecto de Orce. [...] iphesnoticias / Link 2