lunes, 17 de noviembre de 2014

La Costa del Sol, refugio de los ancestros en el Paleolítico

Un estudio revela que hace 40.000 años los grupos humanos que vivían en la bahía de Málaga, sólo iban al interior en verano para cazar


El interés que despierta el suave y soleado clima de la Costa del Sol que hace las delicias de los extranjeros del norte de Europa que vienen a pasar aquí el invierno, no es algo nuevo. Ya los pobladores de hace 40.000 años se beneficiaban de las bondades de un tiempo tan benévolo instalando en las cuevas de la bahía de Málaga su residencia invernal para únicamente ir al interior, donde el frío hacía muy difíciles las condiciones de vida, a cazar los grandes mamíferos y recolectar frutos, hierbas y todos los alimentos más difíciles de encontrar en la costa.

Los cazadores, recolectores y pescadores que vivieron en Málaga hace entre 40.000 y 10.000 años, periodo que abarca el Paleolítico superior, mantenían lo que se conoce como un nomadismo restringido al usar distintos territorios de la provincia en función de las estaciones del año para sacarle el máximo partido a los recursos y el clima de cada momento. Un trabajo científico, publicado por el arqueólogo Pedro Cantalejo y su equipo y desarrollado en la Cueva Prehistórica de Ardales (referencia europea en su género), confirma que el territorio que usaron los cazadores paleolíticos malagueños durante más de 20.000 años incluía cuevas refugios y de culto tanto en la costa como en el interior. 

La propuesta de estos expertos sobre el modo de vida de los antepasados del Paleolítico se basa en los estudios de paleoclima que se han estado realizando desde los años 80 y que apuntaban a que vivir en la Cueva de Ardales "se hacía muy duro en invierno", según Cantalejo, ya que hace unos 24.000 años la temperatura bajó notablemente y durante el invierno en esa zona de la provincia las temperaturas eran en torno a nueve grados inferiores a las actuales.[...] Raquel Garrido / malagahoy.es/

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