jueves, 4 de febrero de 2016

La entrada a las cuevas de Atapuerca al descubierto


Complejo Galería/M. A. Martín Merino

Los yacimientos de Atapuerca están formados por cuevas rellenas de sedimento pero no tuvieron la entrada como hoy se conoce. Un corte en dos de la sierra, para la construcción del ferrocarril minero a finales del siglo XIX, dejó al descubierto las cuevas. Ahora el objetivo es conocer mejor estas cavidades y descubrir por dónde entraban sus más antiguos moradores. Para ello un equipo de geoarqueólogos del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh), encabezado por Lucía Bermejo, han realizado prospecciones geofísicas que puedan dar alguna lectura sobre dónde está la puerta que los hombres del pasado cruzaron para entrar en las cuevas de Gran Dolina y el complejo Galería, formado por Covacha de los Zarpazos, Galería y Tres Simas.

Según un estudio publicado en la revista ‘Quaternary International’, mediante la técnica de Tomografía de Resistividad Eléctrica, que envía impulsos eléctricos al subsuelo para medir la resistencia de los materiales (que difiere si es sedimento o roca) y calcular así la profundidad y dirección de los mismos, han podido constatar que Dolina tiene una altura de 25 metros y continúa hacia el interior de la Sierra pero sólo en su parte superior pasando así de 25 a seis metros de altura. En el complejo Galería, que fue una trampa natural para grandes hervívoros, han podido localizar la entrada que utilizaban los humanos y grandes carnívoros para acceder a la carne de los animales que habían caído en la trampa. Ésta se encuentra a dos metros al oeste de la Covacha de los Zarpazos, un yacimiento completamente vacío que está junto a Galería, actualmente en excavación. El Correo de Burgos / Link 2