sábado, 3 de septiembre de 2016

Una mandíbula de rinoceronte encontrada en Atapuerca `Pieza del mes´ en el Museo de Burgos


Mandíbula del rinoceronte Etrusco. BC

El fósil, de hace un millón de años, descubierto en el yacimiento de Gran Dolina en la Sierra de Atapuerca, es un fragmento de la mandíbula inferior de un rinoceronte que forma parte del conjunto faunístico existente en el periodo interglaciar.

El Museo Provincial de Burgos, gestionado por la Junta de Castilla y León, distingue como `Pieza del mes´ de septiembre la hemi- mandíbula inferior de un rinoceronte Etrusco, procedente del nivel TDW4 del yacimiento de Gran Dolina, en la Sierra de Atapuerca.

El stephanornhinus etruscus es una especie extinta que apareció a finales del Plioceno y que sobrevivió hasta el Pleistoceno, muy parecido a los rinocerontes modernos por sus dos cuernos nasales frontales. Al vivir en terrenos de más altura, tenía pelo sobre su cuerpo en invierno, y para correr en espacios abiertos, disponía de unas extremidades adaptadas, delgadas y bastante robustas.

Stephanorhinus etruscus (Falconer) reconstruction by Angelo Baril. rhinoresourcecenter.com

Durante el Pleistoceno medio, la Sierra de Atapuerca albergó un conjunto faunístico representativo de un período interglacial, con gran variedad y abundancia de especies africanas. Eran grandes carnívoros como las hienas, los leones o los lobos, dominantes en los bosques de vegetación mixta, cercanos a cursos de agua y lagunas. En Atapuerca no se han localizado conjuntos faunísticos de épocas glaciales con animales adaptados al frío, sino solo de épocas interglaciares.

Junto a esta pieza expuesta desde el pasado mes de julio en la sala de Arqueología de la primera planta del Museo de Burgos, también podemos encontrar procedente del mismo yacimiento unas piezas de una nueva especie de oso, el Ursus dolinensis, lo que indica el uso de la Dolina como refugio de animales o lugar para hibernar.

Hace unos 10.000-12.000 años se produjo la desaparición, en Europa, de los rinocerontes, elefantes y ciervos gigantes, más recientemente la de los caballos salvajes, uros y bisontes, sin que por el momento se sepa si fue por causas naturales o provocado por la acción de los hombres.

Los interesados en conocer la pieza pueden acercarse al Museo de Burgos, sito en la calle Miranda, 13, y de forma gratuita, visitarlo junto al resto de la colección permanente en su horario de apertura habitual al público, mañanas de 10.00 a 14.00 horas y tardes de 17.00 a 20.00 horas. Junta de Castilla y León