miércoles, 2 de noviembre de 2016

Europa: un laboratorio evolutivo


La mandíbula de Mauer
 
En un artículo recién publicado en la revista Journal of Quaternary Science Reviews discutimos sobre el escenario evolutivo de Europa durante la transición entre finales del Pleistoceno Inferior y los inicios del Pleistoceno Medio. Entre ambos períodos sucedieron dos épocas glaciales de gran intensidad, que muy posiblemente dejaron diezmadas las poblaciones de muchas especies animales y vegetales. En particular, el momento más frío de ese largo período de transición se produjo hace entre 670.000 y 620.000 años. Las penínsulas del sur de Europa fueron los únicos refugios para las especies que sobrevivieron.

El registro arqueológico y el registro paleontológico tienen evidencias de que algo importante sucedió durante la larga transición. Quizá no sea casualidad el hecho de que tras ese momento tan frio las poblaciones humanas alcanzaron latitudes muy elevadas. Los yacimientos del norte de la actual Alemania ofrecen pruebas de ello. Esas poblaciones parecen ser relativamente numerosas, porque sus restos fósiles aparecen en muchos lugares de Europa. Además, las evidencias arqueológicas de multiplican por doquier. La industria lítica es diferente a la que se encuentra en los escasos yacimientos del Pleistoceno Inferior. El achelense, innovado en África un millón de años antes, acaba finalmente por instalarse en casi toda Europa, especialmente en el norte y el oeste del continente. [...] Reflexiones de un primate