lunes, 19 de diciembre de 2016

El mastín tibetano se adaptó a las grandes altitudes gracias a un cruce con el lobo gris


Esquema de los posibles cruces genéticos entre especies que han dado lugar a perros y a humanos adaptados a las grandes altitudes en el Tíbet. (Imagen: Zhen Wang, Shanghai Institutes for Biological Sciences, Chinese Academy of Sciences, Shanghai, P. R. China)

El mastín tibetano es famoso por su adaptación a las grandes altitudes, mostrando una fortaleza y una resistencia notables a elevaciones de 5.000 metros e incluso más. Habiéndose conseguido identificar los genes responsables para esta adaptación, quedaba una pregunta difícil de responder: ¿cómo la adquirieron exactamente?

La respuesta, encontrada por un grupo de investigación chino liderado por Zhen Wang y Yixue Li, arroja luz no solo sobre los orígenes genéticos de tal habilidad, sino que también muestra una destacable historia de mestizaje en la adaptación tanto del perro como del ser humano anatómicamente moderno.

Su nuevo estudio presenta evidencias genéticas contundentes de que, cuando el ser humano se estableció por primera vez en la meseta tibetana, el mastín tibetano, que había sido domesticado poco antes, se cruzó genéticamente con el lobo gris del Tíbet. En ese cruce, el intercambio de ADN introducido en dos puntos genómicos de gran influencia fue clave para adquirir la capacidad especial de desenvolverse a gran altitud que poseen hoy en día los descendientes de aquellos primeros híbridos.

La reciente secuenciación de los genomas del perro y el lobo ha sido de enorme utilidad para los biólogos evolutivos.

El equipo de Wang y Li ha constatado que los mastines tibetanos están mucho más emparentados con otros perros chinos que los lobos grises. También ha encontrado dos puntos genómicos específicos de gran influencia, los puntos EPAS1 y HBB, que muestran las notables señales de mestizaje con el lobo gris del Tíbet y que fueron sometidos a una fuerte selección positiva. [...] Noticias de la Ciencia y la Tecnología


Tibetan dogs can survive at high altitudes, thanks to ancient breeding with wolves | Science | AAAS
Tibetan mastiffs thrive where most dogs and people can’t: in the thin, frigid mountain air above 4000 meters. A new study suggests they acquired this talent by interbreeding with gray wolves that already ranged to such heights more than 20,000 years ago. Intriguingly, Tibetan people received their high-altitude fitness via the same mechanism—by interbreeding with now extinct humans known as Denisovans. The study adds to growing evidence that such ancient mating events have sometimes played a vital role in the adaptation of modern species to their environments, the scientists say...