martes, 26 de mayo de 2015

Los primeros tucumanos cazaban guanacos hace 7.000 años en El Infiernillo

Arqueólogos de la UNT desenterraron en la Quebrada de los Corrales los restos más antiguos encontrados hasta el momento en la provincia. Son rastros del paso de clanes nómades por la zona, al parecer relacionados con los grupos que en esa época se repartían por la Puna. Los investigadores obtuvieron una beca de National Geographic y en septiembre reiniciarán la excavación.

Imaginen una familia. Hombres, mujeres, niños, ancianos -que para la época eran los mayores de 40 años-. Ellos recorren El Infiernillo, armas en mano, acechando las tropillas de guanacos. Hay un momento ideal para cazarlos, cuando se inclinan a beber en el río y ofrecen el flanco para que una lanza potente y bien dirigida acabe con ellos. Es un momento de algarabía para esa familia de tucumanos, los primeros que se conocen. La foto es de hace 7.000 años y la certifican los restos encontrados por los arqueólogos de la UNT en la zona.

“Creemos que era un campamento de verano”, comenta el doctor Jorge Martínez, uno de los líderes del proyecto. Allí, a 3.000 metros sobre el nivel del mar y no muy lejos de la ruta que cruza los Valles, se encuentran las ruinas de Puesto Viejo. Debajo de ese asentamiento, en el que una comunidad se desarrolló entre los años 200 y 500 de nuestra era, aparecieron las evidencias más antiguas. Nunca se habían encontrado restos tan viejos en el territorio provincial. El hallazgo es tan trascendente que National Geographic otorgó un subsidio y sigue de cerca la investigación. [...] lagaceta.com.ar

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