jueves, 17 de noviembre de 2016

¿Los autistas fueron una parte del éxito evolutivo de la especie humana?


En el arte rupestre se pueden detectar pistas sobre rasgos autistas. (Foto: University of York)

Hace 100.000 años, sucedió un sutil cambio en nuestra historia evolutiva como especie que permitió a las personas que pensaban y se comportaban de forma diferente (como sucede con aquellos que tienen autismo) integrarse en la sociedad. Esta es la conclusión a la que ha llegado un equipo de académicos de la Universidad de York, en el Reino Unido.

El cambio se produjo con la aparición de la moralidad o ética colaborativa, una inversión en el bienestar de todos los del grupo, e implicó que las personas que mostraban rasgos autistas no solo fueran aceptadas sino que posiblemente fueran respetadas por sus capacidades únicas, ya que a veces las personas con autismo poseen habilidades extraordinarias en campos específicos.

Es probable que algunos de nuestros antepasados tuvieran autismo, dado que la genética sugiere que el trastorno posee una larga historia evolutiva.

Pero en vez de ser dejados de lado, o como mucho tolerados, todo apunta, según el equipo de investigación, a que bastantes desempeñaron papeles importantes en su grupo social debido a sus habilidades y talentos especiales.

El equipo de Penny Spikins, de la Universidad de York, sostiene que la diversidad, la variación entre las personas, fue probablemente más significativa en el éxito evolutivo humano que las características comunes. Spikins cree que fue la diversidad entre personas la que llevó al éxito humano y que esta es particularmente importante dado que nos proporciona papeles especializados. Una de las conclusiones del estudio es que fue el surgimiento de la moralidad colaborativa lo que hizo posible ampliar la diversidad de la personalidad humana. [...] Ciencia y la Tecnología 


Autism and human evolutionary success - News and events, The University of York A subtle change occurred in our evolutionary history 100,000 years ago which allowed people who thought and behaved differently – such as individuals with autism - to be integrated into society, academics from the University of York have concluded.

The change happened with the emergence of collaborative morality - an investment in the well-being of everyone in the group - and meant people who displayed autistic traits would not only have been accepted but possibly respected for their unique skills.

It is likely our ancestors would have had autism, with genetics suggesting the condition has a long evolutionary history.

But rather than being left behind, or at best tolerated, the research team conclude that many would have played an important role in their social group because of their unique skills and talents...